
Al sur del volcán – H.Urruspuru
(escrito hace más de 10 años...)
Hacia el crisantemo de tu heráldica
convergen
todas las gotas de lluvia que existen
al sur del volcán.
Las sedas, finamente tramadas,
con el color que habita al nadir de tus ojos,
se levantan, con el viento, se distienden
bajo música de cuerdas,
y toda vos, entonces, sos
ceremonia de té en el pasto.
Como un advenedizo te poetizo
en el aire de la mañana.
Y no hay otra posibilidad que el cielo,
en el gesto de tus pies suaves.
-”La isla - decías en sueños –
temblará y desaparecerá
como tu cuerpo desnudo y el mío
cuando los halla el amanecer
amando evanescentes
bajo el signo de esta era del Dragón.
Mi poca sabiduría
ni deberá continuar en el crisantemo
mi Señor
que hoy, no cuestiona el día después,
solo sigue deleitando a tu alma,
a mis manos,
en color, en formas...
...La isla - decías en sueños –
volverá de tierra roja
la enredadera de tu sexo
y la nieve de mi piel crecerá
en llamas.
... Y a todo, después del sismo,
lo cubrirá la marejada...”.
Te volvías. Te volvías siempre a poner
esas sedas tramadas,
y la tarde del Japón,
lejos de tus augurios, te abreviaba.